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January 30, 2026

¿Cuál es el primer paso para descubrir energía bajo el mar?

La exploración es la primera etapa en el ciclo de vida de un proyecto offshore. Antes de que se instale una plataforma, se perfore un pozo o se produzca un solo barril de petróleo, se lleva a cabo un complejo proceso para identificar y evaluar la presencia de hidrocarburos bajo el lecho marino. Esta fase combina ciencia, tecnología y análisis de riesgo, y es determinante para el éxito o fracaso de una operación.

Todo comienza con estudios geológicos y geofísicos que permiten entender la estructura del subsuelo marino. Se recolectan datos sobre capas de roca, fallas, acumulaciones sedimentarias y señales que podrían indicar la presencia de petróleo o gas. Uno de los métodos más utilizados es la sísmica 3D, una técnica que consiste en emitir ondas acústicas desde embarcaciones especializadas y registrar su reflejo en las distintas capas del subsuelo. Estos datos se procesan para generar modelos tridimensionales que ayudan a ubicar zonas con potencial energético.

Una vez identificado un posible yacimiento, se analiza su viabilidad técnica y económica. Factores como la profundidad del agua, la composición del lecho marino, la distancia a la costa, las corrientes y el clima influyen en la decisión de avanzar. También se consideran aspectos ambientales, legales y regulatorios. Si los resultados son positivos, se procede a la perforación de un pozo exploratorio.

La perforación en esta etapa tiene como objetivo confirmar la presencia de hidrocarburos, conocer su calidad, volumen y presión, y entender las condiciones de la reserva. Se instalan plataformas temporales o se emplean unidades flotantes de perforación para realizar estas actividades, que pueden durar semanas o meses dependiendo de la complejidad del proyecto.

La etapa de exploración también incluye estudios de impacto ambiental y diálogo con autoridades y comunidades costeras. Todo debe cumplir con normas internacionales y requisitos de seguridad estrictos.

En la industria offshore, cada proyecto comienza con una pregunta: ¿qué hay bajo estas aguas?

La exploración es el proceso que busca la respuesta.

Y cuando la encuentra, pone en marcha una cadena que llevará esa energía, años después, hasta las manos del consumidor final.